miércoles, 27 de octubre de 2010

Receta de cupcakes básicos

Ingredientes
100 grs de manteca a temperatura ambiente (sugiero enfáticamente abandonar el uso de la margarina)
2 huevos
160 grs. de azúcar común
125 cc de leche (este ingrediente puede ser reemplazado por yogurt y quedan increíbles)
1 cda. sopera de esencia de vainilla (o esencia de manteca, de almendras, ralladura de limón, de naranja, hay hasta esencia de budín inglés!)
250 grs de harina (o 230+ 20 grs. de cacao amargo en polvo, o polvo de almendras, o coco)
pizca de sal
1 cda. de polvo Royal (leudante químico)

Preparación
Encienda el horno y regúlelo a una temperatura medio-baja (160 o 170ºC)
Tamice los secos
Mezcle la leche con la esencia
Bata por unos 4 minutos la manteca con el azúcar, agregue los huevos de a uno, batiendo bien después de cada adición. Desconecte la batidora, a partir de ahora trabajará a mano. Coloque la mitad de los secos, mezcle, agregue la mitad de la leche, vuelva a mezclar y repita la operación.
Coloque la masa en pirotines, llenando hasta 2/3 partes (sólo un poco más de la mitad).

Hornee unos 15 minutos (hay! es lo más dificil de indicar porque depende del horno, pero por regla, yo los dejo 12´, recién ahí abro el horno y los pincho para ver si ya están, normalmente necesitan unos 3 a 5´ más).
En cuanto los saque del horno, póngalos a enfriar en una rejilla, para que no se siga cocinando la parte de abajo.

Muy Bien!! Ya tiene su base de cupcakes, hagamos ahora un relleno y un "frosting" (lo siento, no encuentro equivalente en castellano que signifique exactamente lo mismo para el copete que le pondremos al cupcake)

Relleno: el clásico es una ganache (Calentar 150 grs. de crema, agregar 100 grs. de chocolate picadito y una pizca de sal, refrigerar), que puede ser de ese carenero superior que le trajeron de Venezuela, o puede ser la tableta de chocolate para taza que tiene en la alacena, también podría ser blanco, amargo o semidulce. Si se siente con creatividad, agregue ralladura de naranja, puré de frambuesas, pimienta, pistachos tostados, nueces, almendras...). Otra idea es tomar una mermelada de excelente calidad (si es casera...) y rellenarlos, o comprar un frasco de Nutella, o de ese relleno pre-hecho de bon-o-bon. También podría esconder en su cupcake unas frutillas con crema, o un poco de lemon curd, ahora pienso que a mi abuelo le gustaría un poco de crema rusa (esa con las frutas glaseadas picaditas), o un marshmellow...que se yo! Hay infinitas alternativas.

Frosting: La misma ganache es un buen frosting (no la use si la usó en el relleno, ponga un poco de voluntad), el cual puede batir unos dos o tres minutos para que quede más aireado (se aclara), pero yo suelo usar merengue italiano, que es el que me parece que queda mejor. Si usted es un radical de los cupcakes (o gusta desayunar en Magnolia Bakery), entonces querrá hacer el Butter cream frosting, aunque creo que es demasiado dulce y pesado para nuestro paladar. De todos modos aquí va la receta:
Bata 150 grs. de manteca (de la mejor) con 250 grs. de azucar impalpable tamizada, agregue dos cdas. de leche y esencia de vainilla. Refrigere y use.

(Fuente: caseritoviandas.blogspot.com)

miércoles, 6 de octubre de 2010

"UN MATE Y UN AMOR..."de Lalo Mir en el programa 'Lalo Bla Bla' Radio Mitre(ARGENTINA)


El mate no es una bebida. Bueno, sí. Es un líquido y entra por la boca.
Pero no es una bebida. En este país nadie toma mate porque tenga sed.
Es más bien una costumbre, como rascarse.
El mate es exactamente lo contrario que la televisión: te hace conversar si estás con alguien, y te hace pensar cuando estás solo.
Cuando llega alguien a tu casa la primera frase es 'hola' y la segunda: '¿unos mates?'.
Esto pasa en todas las casas. En la de los ricos y en la de los pobres. Pasa entre mujeres charlatanas y chismosas, y pasa entre hombres serios o inmaduros.
Pasa entre los viejos de un geriátrico y entre los adolescentes mientras estudian o se drogan.
Es lo único que comparten los padres y los hijos sin discutir ni echarse en cara.
Peronistas y radicales ceban mate sin preguntar.
En verano y en invierno.
Es lo único en lo que nos parecemos las víctimas y los verdugos; los buenos y los malos.
Cuando tenés un hijo, le empezás a dar mate cuando te pide. Se lo das tibiecito, con mucha azúcar, y se sienten grandes. Sentís un orgullo enorme cuando un esquenuncito de tu sangre empieza a chupar mate. Se te sale el corazón del cuerpo.
Después ellos, con los años, elegirán si tomarlo amargo, dulce, muy caliente, tereré, con cáscara de naranja, con yuyos, con un chorrito de limón.
Cuando conocés a alguien por primera vez, te tomás unos mates. La gente pregunta, cuando no hay confianza: '¿Dulce o amargo?'. El otro responde:
'Como tomes vos'.
Los teclados de Argentina tienen las letras llenas de yerba. La yerba es lo único que hay siempre, en todas las casas. Siempre. Con inflación, con hambre, con militares, con democracia, con cualquiera de nuestras pestes y maldiciones eternas. Y si un día no hay yerba, un vecino tiene y te da.
La yerba no se le niega a nadie.
Éste es el único país del mundo en donde la decisión de dejar de ser un chico y empezar a ser un hombre ocurre un día en particular.
Nada de pantalones largos, circuncisión, universidad o vivir lejos de los padres.
Acá empezamos a ser grandes el día que tenemos la necesidad de tomar por primera vez unos mates, solos.
No es casualidad. No es porque sí.
El día que un chico pone la pava al fuego y toma su primer mate sin que haya nadie en casa, en ese minuto, es que ha descubierto que tiene alma.
El sencillo mate es nada más y nada menos que una demostración de valores...
Es la solidaridad de bancar esos mates lavados porque la charla es buena. Es querible la compañía.
Es el respeto por los tiempos para hablar y escuchar, vos hablás mientras el otro toma y es la sinceridad para decir: ¡Basta, cambia la yerba!'.
Es el compañerismo hecho momento.
Es la sensibilidad al agua hirviendo.
Es el cariño para preguntar, estúpidamente, '¿está caliente, no?'.
Es la modestia de quien ceba el mejor mate.
Es la generosidad de dar hasta el final.
Es la hospitalidad de la invitación.
Es la justicia de uno por uno.
Es la obligación de decir 'gracias', al menos una vez al día.
Es la actitud ética, franca y leal de encontrarse sin mayores pretensiones que compartir.

lunes, 4 de octubre de 2010

SEÑORES!!! LLEGÓ LA MURGA!!!!

Torta para Murgueros!!!! Realizada en porcelana fría es una réplica de un tablado.
Pedida para festejo de cumple mujer de 45 años. Gracias!!!




TORTA DE MANDARINA DIFERENTE


Se utiliza aceite de girasol o mezcla que no tienen sabor; es aconsejable cuando se lavan las mandarinas usar cepillo. Rinde aproximadamente 10 porciones.

Ingredientes:
• 3 mandarinas
• 2 huevos
• 250 g de azúcar
• 400 g de harina leudante (En Sudamérica se utiliza para referirse a la levadura o a la masa con la capacidad de fermentar o leudar.)
• 1/2 taza vaso de aceite

Elaboración:
• Lavar las mandarinas con cáscara, cortar en forma transversal y quitar las semillas.
• Procesarlas y agregar los demás ingredientes, lo último en agregarse es la harina. Seguir batiendo en la procesadora durante 3 minutos.
• Colocar la mezcla en una tortera enmantecada y enharinada. Cocinar en horno moderado 50 minutos. Antes de retirar del horno pinchar la torta con un cuchillo y comprobar que salga seco. Dejar enfriar y espolvorear con azúcar impalpable.

(fuente: www.mis-recetas.org)